Por César Lévano
El Programa para la Evaluación Internacional
de Estudiantes ha confirmado que el Perú ocupa el último lugar en matemática,
ciencias y comprensión lectora. Entre 65 países examinados, nadie nos gana.
Tenemos el puesto 65.
No me sorprende. La nuestra es, desde hace
años, una educación en quiebra. Finlandia, que suele ocupar en cada encuesta
uno de los primeros lugares, invierte el 6.8 por ciento de su producto bruto
interno en educación; el Perú, el tres por ciento.
La
culpa es, pues, en primer lugar del Estado, de la política nacional. Se
comprueba acá una constante de abandono. En el régimen de Fujimori se acentuó
esta defección estatal, guiada por el neoliberalismo. Esto se cristalizó en un
decreto que autorizó la creación de universidades con fines de lucro. Un
cálculo de especialistas indica que el año 2021, celebraremos el segundo
centenario de nuestra independencia con tres veces más escolares en colegios
privados que en públicos.
