Por Rosa Maria Contreras
Conocer las necesidades y
aptitudes concretas de la tierra donde se vive es adelantar los procesos de
desarrollo individual y colectivo. Conocerse y aceptarse (en sus capacidades y debilidades, defectos y
virtudes) ayudan a evitar conflictos,
inducen a ser prudentes, y contribuyen a liberar prejuicios.
La
Organización Mundial de la Salud (OMS) consiguió concentrar su labor
preventiva, rehabilitadora, e integradora de la Persona con Discapacidad (PCD)
a la sociedad luego de clasificar a las
discapacidades en 3 esferas, según sus características, peculiaridades y
beneficios, marcadamente diferenciadas unas de otras.
Son
personas con Discapacidad Psicomotora, las que están afectadas en determinada área de su sistema
óseo, nervioso o muscular, que las limita de un normal desplazamiento en sus
actividades físicas. Vivir con artritis, artrosis, secuela de polio, etc. no
les impide desarrollar sus facultades
sensitivas y/o intelectivas.









